Natural no siempre quiere decir sin sintéticos

Imagina la escena. Un frasco con hojas dibujadas, tonos tierra y la palabra "natural" bien grande. Le das la vuelta y la lista de ingredientes tiene nombres que no reconoces. Algunos terminan en "-eth", otros empiezan por "PEG".

Ahí está la pregunta: ¿lo que ves en el frente es lo que hay adentro?

Hoy quiero hablar de eso. Qué es el greenwashing en cosmética, por qué "natural" no tiene una definición única, y por qué sintéticos como los PEG o la cera Lanette aparecen tanto en productos que se venden como naturales.

Qué es el greenwashing

Es vender algo más verde o más natural de lo que es. Casi nunca es una mentira directa. Es una suma de detalles que parecen ciertos: hojas en el diseño, la palabra "eco", una lista de "sin" que no dice qué tiene la fórmula.

En cosmética aparece así:

  • Hojas, flores y paisajes en el empaque, sin que ninguna planta sea protagonista de la fórmula.
  • Frases como "eco", "clean" o "natural" sin una definición detrás.
  • Listas de "sin" (sin parabenos, sin sulfatos) que suenan a logro pero no dicen qué hay en su lugar.
  • Sellos o afirmaciones que nadie puede verificar.

"Natural" no tiene una definición única

La palabra no significa lo mismo para todas las marcas. En muchos países, además, no tiene una definición legal clara en cosméticos.

Una marca puede llamar natural a algo con un 0,5 % de extracto vegetal y el resto sintético. Otra puede usarla con una fórmula mayormente vegetal. Por eso la palabra sola no dice nada.

Lo que sí dice es la lista. Y una marca seria debería poder explicar qué entiende por natural, cuánto de la fórmula es vegetal, mineral o biotecnológico, y qué sintéticos usa y por qué.

Un sintético no es malo por ser sintético

Todo en una crema es química, incluido el agua. Lo importante es qué hace cada ingrediente, cuánto se usa y si la marca puede demostrar que es seguro.

Muchos sintéticos existen porque resuelven cosas que las fórmulas naturales resuelven mal:

  • Que la crema no se separe en el frasco.
  • Que se extienda bien y no deje la piel grasosa.
  • Que no crezcan hongos ni bacterias cuando hay agua.
  • Que aguante en la estantería sin cambiar de color u olor.

El problema del greenwashing no es tener sintéticos. Es presentarse como algo que no los tiene.

Los PEG

Si lees listas con frecuencia, seguro has visto PEG-100 stearate o PEG-40 hydrogenated castor oil. PEG es polietilenglicol, un polímero que se hace con óxido de etileno, una sustancia derivada del petróleo. El número después del PEG indica cuántas unidades tiene la cadena.

Se usan mucho porque emulsionan, dan cuerpo y son fáciles de conseguir. Por eso aparecen en productos de todo tipo, incluidos muchos que se venden como naturales.

Yo decidí no usarlos. Y no es porque sean sintéticos: yo uso sintéticos. Es por lo que significa el PEG. Viene de la petroquímica y arrastra trazas de derivados del petróleo. Mis razones:

  • El origen. Una cadena que sale del petróleo no es lo que quiero para mi marca.
  • Las trazas. Su fabricación puede dejar residuos, como el 1,4-dioxano, y el control depende de la purificación del proveedor. Eso no lo puedo verificar desde mi laboratorio. Prefiero ingredientes que pueda explicar de principio a fin.
  • La coherencia. Si lo uso en una fórmula, no puedo explicar de dónde viene cada residuo. Prefiero no usarlo.

Sé que algunas evaluaciones de seguridad consideran seguros a muchos PEG en las concentraciones que se usan. No cambia mi decisión. Cada marca elige sus ingredientes. Lo que no debería hacer es venderlos como naturales.

La cera Lanette

Esta sale mucho. Se vende como eco, y entiendo por qué: el alcohol graso puede venir de fuentes vegetales y se presenta como fácil de degradar.

Pero en su lista aparece Sodium Cetearyl Sulfate. Es un derivado sulfatado que sale de un proceso químico industrial. No es un ingrediente vegetal listo para usar.

Cuando el frente dice eco y la lista dice sulfato, uno se queda con la palabra más bonita. Yo no uso sulfatos, y por eso no la uso.

En su lugar uso Olivem 1000, con cetearyl olivate y sorbitan olivate. Sale de los ácidos grasos del aceite de oliva, combinados con alcoholes grasos. Sigue siendo un ingrediente transformado, así que no es natural en sentido estricto. Pero el punto de partida es un aceite vegetal, y eso sí lo puedo explicar con datos.

Cuesta más y es más difícil de formular. Lo elijo igual. Prefiero pagar más que explicar una contradicción en mi empaque.

Cómo leer una lista sin quedarte con el dibujo

  1. Mira el orden. Los ingredientes van de mayor a menor concentración. Si lo que destaca el frente está casi al final, hay poca cantidad.
  2. Busca los nombres técnicos. Están en latín (INCI). Puedes buscarlos en incibeauty.com o cosmileeurope.eu/es/inci.
  3. Identifica los sintéticos. PEG con número, nombres que terminan en "-eth", "polyquaternium", "acrylates", "dimethicone". No todos son problema, pero conviene saber cuáles son.
  4. Desconfía de las frases vagas. "Derivado de origen natural" puede significar muchas cosas. Pregunta qué parte del proceso lo es.
  5. Mira la fragancia. "Parfum" o "fragrance" suele esconder muchos compuestos. Una marca transparente debería poder decir qué aporta.

Qué preguntarle a una marca

  • ¿Qué porcentaje de la fórmula es vegetal, mineral o sintético?
  • ¿Para qué sirve cada sintético?
  • ¿Qué tan seguro es en esas concentraciones, y cómo lo verifican?
  • ¿Tiene certificación de un tercero, como COSMOS, o solo un sello propio?
  • ¿Qué parte del "natural" del empaque se puede demostrar?

Si responden con adjetivos y no con datos, eso también es una respuesta.

Y yo también uso sintéticos

Sí. En los productos con agua uso un conservante, porque sin él una crema con agua se llena de microorganismos en poco tiempo.

Uso alcohol cetílico (cetyl alcohol) y ácido esteárico, de origen vegetal, y SCI (sodium cocoyl isethionate), un limpiador suave sintético que no es sulfato. Ninguna de mis fórmulas lleva phenoxyethanol, parabenos, sulfatos, petrolatos, fragancias sintéticas, microplásticos ni PEG. Pero no digo que no tengo sintéticos.

Lo que sí hago es publicar la lista completa, explicar para qué está cada ingrediente y responder cuando alguien pregunta. Si no sé algo, lo averiguo.

No prometo un producto sin sintéticos. Prometo no esconder lo que tiene.

El problema no es el sintético, es el engaño

El greenwashing no se combate prohibiendo sintéticos ni idealizando lo vegetal. Se combate con transparencia: saber qué hay, para qué está y qué tan bien está estudiado.

Cada marca elige sus ingredientes. Lo que no debería hacer es vender como natural lo que no lo es.

La próxima vez que veas una hoja en un frasco, mira la lista. Ahí suele estar la verdad del producto.

Ana · Tauruss Magicae

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